Una mujer recibe una
gran dosis de sexo cuando se supone
que iba a cuidar a su suegro en el hospital
Esto me
sucedió hace algún tiempo, pero antes quiero decirles que soy blanca, mido
1.64 m., bonitas piernas, culito respingón y pecho talla 36 b y bueno, sucede
que en una ocasión mi esposo tenía a su padre internado ya que se encontraba
enfermo y mi esposo tenía que apoyar a su hermana en cuidarlo durante la noche,
por lo que yo me ofrecí de buena manera a colaborar.
Ese día en la tarde mi esposo fue a comer a la casa y antes de irse a trabajar
nos estuvimos besando y acariciando en la sala de la casa y después me puso a
darle una chupadita rica en su pene, pero tuvimos que interrumpir todo por que
él tenía que regresar a su trabajo y quedamos en dejarlo para después.
Ese día me bañé para estar fresca durante la noche y aprovechando que estábamos
en verano me puse un vestido hamponcito de botones al frente hasta casi media
pantorrilla, unos zapatos bajitos y un suéter ligero puesto que no hacia frío,
pero más valía estar prevenida, después llegué a sustituir a mi cuñada y
nos despedimos quedando en que ella pasaría a relevarme a primera hora del día
siguiente.
Por lo que todo pintaba demasiado tranquilo y pensé que iba a bastar solo con
hacer presencia y que esto se lo merecía mi suegro, él platicó brevemente
conmigo y me agradeció que lo estuviera acompañando, después se quedó
profundamente dormido debido al medicamento y la debilidad de su enfermedad y yo
estando en el reposet que me proporcionaron en el hospital, sin querer también
me dormí, en ese tiempo estuve soñando con lo acontecido durante la tarde con
mi esposo y cuando desperté me sentía bastante perturbada, sentía claramente
el calor en mis mejillas y mi entrepierna con un calor muy peculiar, por lo cual
me salí de la habitación y decidí despejarme un poco así que me dirigí
hacia el cubo del elevador en donde al pasar me encontré con que ahí estaba un
policía y que habían relevado a la señorita de cuando yo llegué.
Lo saludé y me dirigí hacia una ventana que era la toma de luz y me quede
observando la tranquilidad de la ciudad, mientras trataba de tranquilizarme, en
esas estaba cuando a través del reflejo de la ventana me percaté que el policía
no dejaba de observarme el culito y las piernas que se trasparentaban entre la
tela del vestido y yo inclusive a propósito y fingiendo distraídamente separé
mis piernas para que la transparencia de mi vestido fuera mayor, mientras que
lejos de tranquilizarme, sentía cada vez más excitación y a mi mente llegaban
con mayor claridad las imágenes de mi esposo en mi boca, mientras disfrutaba de
que me estuviera observando con deseo.
Por lo que me dirigí al baño de mujeres y me desabotoné algunos botones de mi
vestido a la altura de mis piernas y uno más en mi pecho y regresé al cubo del
elevador, me dirigí al policía el cual de inmediato al notar que mi escote era
mayor y que ahora podía tener una mejor vista puso cara de deseo y yo
satisfecha empecé por comentarle que la noche estaba muy a gusto, muy fresca y
que si él no se aburría de siempre estar en las noches en este trabajo, después
él me preguntó que si tenía hijos y yo le mentí diciéndole que mi esposo
era ya mayor que yo y que él no quería hijos por que ya tenía otros de su
anterior matrimonio, de lo cual nada era verdad y también le pregunté si él
tenía hijos, me contestó que sí que tenía tres y yo le comenté que era un bárbaro
que si se consideraba muy potente, por lo que él me mencionó a las pruebas me
remito guerita y se dirigió a mí mirando fijamente mis pechos y tomándome del
brazo me dio un delicioso beso en la boca mientras sus manos de inmediato
rodearon mi culito, mientras yo le acerqué de inmediato mi vientre sintiendo su
pene palpitar contra mi entrepierna, sus manos amasaban mi culito, para después
subir ambas manos a mis pechos y los estrujaba deliciosamente, mientras mis
manos también le amasaban a él su culito empujándolo contra mi, por lo que el
me pidió que regresara en unos minutos mientras encargaba su servicio por que
ahí era muy arriesgado estar y podía salir alguien por el elevador, las
escaleras o pasar personal del área médica y nos caerían.
Yo me retiré a la habitación de mi suegro solo para corroborar que él
continuaba completamente dormido, mientras sentía mi respiración muy agitada,
después salí al pasillo para ver si él ya estaba ahí y me hizo una seña con
la mano en señal de que ya estaba listo y yo fui hacia donde estaba él y me
encontré que lo acompañaba otro policía como de unos 45 años corpulento y
con una sonrisa en el rostro que no dejaba de mirarme descaradamente el pecho y
las piernas, por lo que yo intuí que él le había contado por qué necesitaba
encargarle su lugar y que planes tenía para mi, por lo que yo le evitaba mirar
directamente a los ojos por vergüenza, así me deje conducir por el primero por
las escaleras de servicio y después entre pasillos, hasta que pasando por
algunas calderas me introdujo en un cuarto en el que se almacenaban las sabanas
limpias del hospital.
El de inmediato cerró la puerta y tomándome de la cintura de nuevo nos
prendimos en un beso y yo llevé mi mano a su pené y se lo acaricié sobre su
pantalón, para después sacarlo y sobarlo deliciosamente con mi mano y él me
subió la falda de mi vestido y con una mano me acariciaba el culito y con la
otra lo llevó a mi entrepierna y con sus dedos acariciaba mi clítoris por lo
que yo cada vez me sentía más excitada y fue cuando me agaché para meter en
mi boca su rica macana hasta que ya no pude más mientras me llegaban flechazos
de lo caliente que me había puesto mi esposo y el sueño que me había
completado de excitar y que ahora si me iban a calmar mis ganas de hombre.
El me tomó de los brazos y me recostó encima de unos montones de paquetes de sábanas
y desabrochó todos mis botones de mi vestido y después me bajó ambos tirantes
de mi sostén hasta dejarlo echo bolas en mi abdomen y sacó rápidamente mi
bikini por lo que yo le correspondí desabrochándole el cinturón con lo que
cayó al piso su pantalón y él se me subió hasta que poco a poco fue entrando
dentro de mi caliente cuevita, y de inmediato empezó un fuerte mete y saca por
lo que sentí que él estaba a punto de terminar y yo tratando de que no
ocurriera lo empujé para que durara un poco más pero fue demasiado tarde
puesto que sentí como caía su lechita en mis piernas y no se que cara puse,
por que de inmediato me empezó a pedir disculpas por haber durado tan poco y no
le contesté nada, pero sentía mucho coraje, por haberme comportado como una
puta y que de cualquier forma era la segunda vez en el día que no podía
obtener el placer que yo quería y sentía coraje conmigo.
El se subió casi en automático el pantalón y me dijo que en un instante
regresaba que solo iba a darle una vuelta a su lugar de trabajo, por lo que yo
empecé a vestirme lentamente mientras pensaba en lo sucedido, y en eso estaba
cuando oí pasos y pensé que era él quien se acercaba, pero cual fue mi
sorpresa que era el otro policía que lo había sustituido en su lugar, así que
instintivamente trate de taparme pero el de dos pasos estaba casi encima de mi y
de inmediato metió una de sus manos en mi conejito y empezó a masajearlo, y
con la otra mano me rodeó por la espalda para que no me retirara, mientras me
decía estás buenísima chiquita y te voy a dar una cogida que hasta papacito
me vas a decir putita rica... yo sentí como inmediatamente su pene crecía bajo
su pantalón y me lo restregaba en mi pierna mientras con su mano metía dos de
sus dedos en mi vagina una y otra vez y yo le llenaba prácticamente la mano de
mis fluidos, mientras yo reclinaba hacia atrás mi cabeza abandonándome por
completo a las sensaciones que recorrían todo mi cuerpo y sentía su boca
chupar fuertemente los pezones por lo que en un tiempo más sentí como mis
piernas empezaban a temblar y apretando las manos contra su espalda me llegó un
profundo orgasmo y de mi garganta se escapaban gemiditos de satisfacción.
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semanas. |
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Por lo que después de ésto me inclino hacia adelante y colocándome
empinadita, recorrió con la punta de su pené mis labios vaginales y mi ano y
yo me dejaba hacer todo por completo debido al placer que me proporcionaba, por
lo que él tratando de penetrarme metió la punta de su rica macana en mi ano y
yo me retorcí de dolor, por lo que él la retiró y dirigiéndola con su mano
la metió lenta pero directamente hasta el fondo de mi vagina y sentía como
debido a su grosor me hacia sentir completamente llena y satisfecha, por lo que
yo le movía mis caderas de un lado a otro y hacia atrás enterrándome yo misma
todo su tamaño dentro de mí, una y otra vez, mientras él me tenía tomada de
las caderas y mis pechos rebotaban de un lado hacia otro caídos hacia el frente
y yo sentía sus manos recorrer mi espalda y como acariciaba mi nuca y mi
cabello, para después tomándome desde atrás de ambos pechos empezar con un
mete y saca demasiado fuerte y con sus manos sentía que parecía que quisiera
arrancarme los pechos, por la fuerza que hacia en ellos mientras mi cuerpo
sudaba y sentía escalofríos, para después caer en un orgasmo más mientras el
seguía entrando una y otra vez dentro de mi, por lo que él dejó caer su
cuerpo sobre mi espalda y yo quedé prácticamente recostada boca a bajo y él
aumentaba el ritmo de sus caderazos y yo prácticamente no podía acompañarlo
con sus embestidas por lo que opté por solo mover de un lado a otro mis
caderas, de mi garganta salían gemiditos de placer que pensaba podrían
escuchar, pero que no podía reprimir en mi pecho, después de esto, retiro su
pené y lo dirigió a mi culito con su mano, por lo que yo trate de quitarme
pero el tenía en mi espalda todo su peso de su abultado abdomen y así empecé
a sentir como entraba fuertemente dentro de mi ano y no pude más que gritar por
el dolor que sentía, pero él no hizo ningún caso a mi dolor y empezó a
entrar y salir fuertemente por mi culito y yo sentía como si me estuviera
partiendo en dos por el dolor, el cual poco a poco disminuyó y fue sustituido
por un enorme placer por lo que yo apretaba las sábanas con mis manos, mientras
disfrutaba enormemente de este hombre que me estaba haciendo disfrutar de lo
lindo.
Hasta que sentí que empezó a respirar más fuerte y tomándome por los hombros
con sus manos me atraía a él y pude sentir como su pene se inflamaba dentro de
mi a cada una de las emisiones de leche que mi dolido culito recibió con gusto,
por lo que tratando de sentir mas profundo su placer llevé mis manos hacia atrás
tratando de apretarlo contra mi tomándolo de los costados de sus caderas y él
se recostó por completo en mi espalda, para después salirse de mi y embarrarme
los restos de esperma en mis piernas y glúteos y se despidió diciéndome que
tenía un culito muy rico y que cada vez que quisiera verga no dudara en
buscarlo, se subió los pantalones y yo me quede recostada boca a bajo
disfrutando del momento y descansando de la dosis de sexo recién recibida.
Después de no más de cinco minutos, escuché pasos que se dirigían hacia mi y
traté de incorporarme, cuando se abrió la puerta y era de nuevo el mismo chico
que me había cogido inicialmente, él se dirigió hacía mi y me dió un beso
en la boca y después se sacó el pantalón, el cual calló hasta el suelo y de
inmediato llevé mi mano a su pene el cual estaba de nuevo listo por lo que me
agaché y lo chupé de principio a fin incluyendo sus ricas bolitas, por lo que
sentía su pene aún más inflamado que un rato antes , él me sentó sobre los
montes de sabanas y colocó su pene a la entrada de mi sexo y me empezó a
penetrar deliciosamente mientras yo le rodeaba la cintura con mis piernas y nos
manteníamos abrazados y besándonos y sus manos recorrían mi espalda y mis glúteos,
para después ambos tener un delicioso orgasmo al mismo tiempo mientras nos
abrazamos fuertemente tratando de prolongar aún mas el momento, después se
retiró de mí y tomándome de la cabeza me llevó hacia abajo a su pene, el
cual de nuevo metió en mi boca y lo chupé fuertemente hasta que quedó
completamente limpio y me tomó de los brazos, me ayudó a vestir y arregló su
ropa, y en el camino hacia el piso en donde estábamos inicialmente me dijo que
le había gustado mucho y que él estaba un día sí y dos no y que si quería
podía ir a buscarlo nuevamente.
Cuando llegamos al lugar donde se encontraba su compañero esperándonos y al
vernos se levantó del escritorio y dirigiéndose a mí me agarró con sus dos
manos el culo y después ambos pechos, con una sonrisa cínica dibujada en la
cara y me decía que si no quería mas y yo solo me sonreía con cara coqueta y
me sentía como una cualquiera aceptando sus vulgaridades y feliz por la dosis
de sexo que me dieron estos dos hombres, además de que en honor a la verdad el
que mejor lo hacía y mas excitación me había proporcionado era el señor
gordo y grosero, que el joven, por lo que después me retiré a la habitación
de mi suegro y ahí note que este dormía profundamente y me recosté el en
reposet, y mi mente llevaba bien presente lo ocurrido así como mis dos
orificios llenos de leche, así me dormí un par de horas antes de que
amaneciera.
Llegada la mañana, me despedí de mi suegro no sin antes recibir su
agradecimiento por haberlo cuidado durante la noche, al salir note que de nuevo
quien cuidaba era una mujer, me despedí de mi cuñada quien sería quien me
sustituiría y me dirigí a mi casa, cuando llegue mi esposo estaba por salirse
a trabajar, también me agradeció que le hubiera apoyado en el cuidado de su
papá, yo le dije que no tenía por que hacerlo, que de hecho había sido muy
sencillo y que si él quería y dejaba que me repusiera del sueño un par de días
podía cubrir a su hermana de nuevo, por lo que él aceptó de buena manera y lo
fuí a despedir a la puerta en donde le dí un besito y me retiré a dormir un
poco más, pues tenía que estar bien para dentro de unos días cuidar de nuevo
a mi suegro.
Autor: Alma
albreton[arroba]hotmail.com
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