Cuando mis padres se van
de guardia al hospital siempre dejan a uno de mis tíos
cuidándome ya que no quieren que salga para no pervertirme
Cuando mis padres se van de guardia
al hospital siempre dejan a uno de mis tíos cuidándome ya que no quieren que
salga para no pervertirme. Pero ese sábado me lo había propuesto salir para
disfrutar de otra manera con otros penes, frente a mi casa se estaban quedando
cuatro Cubanos por lo del plan barrio adentro, siempre los veía en la calle, a
dos altos se les notaba unos bultos inmensos y dos pequeños algo barrigones que
también se le notaba lo suyo.
Se quedó en mi casa mi tío José
para cuidarme y siempre me daban mi ración de pene, por eso mi culo ya estaba
bien abierto y se comía todo lo que le metieran, pero esa noche yo quería algo
nuevo, me busqué unas tabletas de diazepan que son para dormir, mi tío me dió
una cogida la cual acepté sin reproche y lo dejé bien mamado, luego nos tomamos
un jugo donde puse 2 tabletas y se quedó bien dormido roncando, con mi culito
bien dilatado dispuesto a lo que fuera me dispuse a cambiarme de ropa, me
coloqué un liguero negro con un hilo dental negro bien apretado que casi no deja
notar mi bultillo, que es pequeño, mis tetas de silicona y un brassier (sostén)
negro de media copa, una minifalda de cuero negra con una blusa al ombligo roja,
unas zapatillas negras de tacón de 10 cm, pintada y peinada me ví al espejo y
que puta ve veía... y es lo que me gusta ser.
Eran las 10 pm. Me asomé a la
ventana para ver si no había nadie en la calle, estaba sola, me dispuse a
cruzar, llegué a la casa de los cubanos un poco asustada pero decidida, toqué y
salió uno de los más altos, me presenté: le dije soy Andrea (trataba de que mi
voz fuera más femenina), le pregunté si podía pasar a lo cual el dijo claro,
encantado, pase, pase y estaban 2 más de ellos en la sala, el otro alto y uno
más bajo, en la sala había solo 4 sillas y una mesa, una mesa pequeña con un
televisor, me dijeron que me sentara y se presentaron: el que me abrió la puerta
se llama Ramón, el otro alto Andrés y el más pequeño Germán.
Yo sudaba frío, no sabía donde me
había metido pero yo quería probar algo nuevo, Germán, que parecía el líder me
preguntó que deseaba... yo miré y dije que a los tres, lo cual como que les dió
fuerza porque ahí mismo se me acercaron y empezaron a acariciarme, Andrés me
pregunto que si me gustaba ser travesti a lo cual yo contesté rápidamente que
si, ya eso me liberó de un peso de encima y arranqué con todo, le quité la
camisa a Ramón y le bajé el pantalón, lo cual hicieron los otros dos sin esperar
a que yo lo hiciera, cuando vi la polla de Ramón daba miedo: como la de mi padre
pero negra que brillaba, miré a los otros dos y eran iguales, se me hizo la boca
agua y me metí la polla de Ramón en la boca, negra, grande y gruesa como me
gustan, Germán mientras tanto quitaba mi minifalda y yo quitaba mi blusa, Andrés
dijo: quítale la tanguita a ver que tiene, mi pene estaba tan dormido que casi
ni se notaba, Germán empezó a mamar mi culo mientras yo ya me turnaba la polla
de Andrés y la de Ramón, Germán dijo este culito es tierno pero ha comido muy
bien, metía su lengua en mi culito y los turnaba con sus dedos, uno, dos, tres,
cuatro y dijo ¿quien quiere empezar?... Ramón dijo voy y se cambiaron de lugar,
yo le dije a Ramón que esperara, que usaríamos condones, ellos dijeron que no
había problema, yo saqué de mi bolso 2 cajas de unos que son unisex que tienen
como un aro atrás y traen un lubricante aparte, él se lo colocó y me colocó el
lubricante en mi culo y en su bate se sentó en una silla: me atrajo de espalda a
él y me lo metió de un solo golpe, este llegó al fondo de una vez, que palo,
gracias a que ya tenia mi culito dilatado por la ración de mi tío este entró de
lo más rico, yo empecé a subir y bajar en esa barra de carne que tanto me gusta,
yo subía y bajaba, Ramón apoyaba sus manos en mis nalgas y me ayudaba y seguía
mamando a Germán y Andrés, después de unos 10 minutos ya un poco cansada y Ramón
nada que termina, me dijo ponte en 4 patas lo cual realicé y él parado con sus
pies a mi lado me lo metió de un solo golpe que casi me caigo, ahí me dijo toma
para que siempre te acuerde de nosotros y nos visites con frecuencia, puta rica,
me daba con tanta fuerza que era difícil para mi soportarlo encima pero era
tanto el placer que me vine, ¡que eyaculada!, yo apretaba mi culito con todas
mis fuerzas hasta que sentí que él también se vino, con que fuerza y se dejó
caer encima.
Germán y Andrés se pajeaban, yo
estaba exhausta pero me faltaban dos, Germán se acostó en el piso y me pidió que
lo cabalgara, me paré, ví como salía liquido de mi culito que no era semen, era
lo mojada que estaba, puse un pie a cada lado y dándole mi pecho me lo metí
hasta el fondo, que rico se sentía un poco más grueso pero del mismo tamaño, que
barra tienen estos cubanos, empecé a moverme con suavidad, sentía como recorría
todo su tamaño, como entraba y salía, miré y ví gotas de semen en mi pene que se
empezaba a poner duro otra vez, empecé a moverme más rápido y Germán también
aumentó su velocidad hasta que terminamos los dos a la ves, ¡que rico!, me dejé
caer con todo mi peso por lo cual se metió bien hondo, qué placer se siente, me
paré y ví a Andrés quien se lo acariciaba y me dijo te falta éste.
Y Ramón dijo al verme con Germán,
el mío se paró de nuevo, Andrés me acostó en el piso puso mis pies en sus
hombros y me lo metió de nuevo, estos cubanos sí que están bien dotados, me daba
con toda su fuerza como que tenía días sin tirar, yo poco me movía, no tenia
espacio pero él si que lo hacía y con que rapidez y fuerza, duró como 10 minutos
y terminó, nos sentamos todos en el piso, tomamos un refresco, ya eran como la
una y estaba cansada, me dijeron que su otro compañero estaba trabajando, que
regresaba para el viernes en la noche, cosa que me complacía porque mis padres
tienen guardia de nuevo en el hospital, me enteré que Fabián, como se llama, era
bisexual y que él era su compañera cuando no tenían mujeres.
Ramón y Germán se pararon y me
dijeron que les diera otro poquito de mi dulce culito el cual ya estaba bien
cansado por la ración de la noche, se sentaron uno frente al otro, se colocaron
sus condones y bastante lubricante, les dije que pegaran bolas con bolas, me
dije para mi voy a acabar con los dos a la vez, cuando estaban esas dos barras
juntas las tomé con mis manos y las uní y me las empecé a meter lentamente en mi
culito, le daba la espalda a Germán y la cara a Ramón, mi pene se puso duro por
lo cual empecé a sobarlo, los dos penes entraban lentamente, yo bajaba y subía
poco a poco para que no me hicieran daño... cuando ya entraron más de la mita
empecé a aumentar el movimiento, sentía como mis bolas se querían salir y acabé
con qué fuerza que le cayó semen a Ramón en su pecho, yo apoyaba mis manos sobre
el pecho de Ramón y seguía moviéndome, Andrés me dijo no aguanto, mámamelo, a lo
cual procedí y cuando sentí que se venía lo saqué y acabó en mi pecho, ahí sentí
que Germán y Ramón acabaron, me bajé exhausta, fui al baño, me arreglé y me
despedí, me preguntaron cuando volvía y les dije que pronto, llegué a mi casa,
me duché y dormí hasta las 3 pm. del domingo.
Comentarios y sugerencias me las
pueden mandar a mi correo...