Las experiencias de una
mujer a la que le encanta el sexo
Hola, soy
una enfermera caliente y me he animado a escribir algunas cosas que me han
pasado, espero que se les pare la verga a los hombres tal y como me gusta
verlos.
Tengo 38 años, una hija de 21 y tres hijos de 20, 18 y 16, soy muy alegre, creo
que no estoy fea y me gusta hacer disfrutar a los hombres, por ellos me arreglo,
soy coqueta, caliente y muy sumisa cuando me cogen. He aprendido mucho del sexo
y creo que se coger muy bien, además de que me dejo hacer de todo. Mi boca es
muy golosa, mi vagina siempre está humedita y sé abrir el ano cuando me la
meten por atrás, además de que se apretarlo rico. Me encanta el sabor agrito
del semen y cuando me lo piden, se saborearlo delante del hombre para que se
caliente más.
Me gusta hacerlo con varios hombres al mismo tiempo, siento que disfruto lo máximo,
es increíble sentir dos penes dentro de mi vagina o uno adelante y otro atrás
y sentir como casi se tocan por dentro. Y si esto se completa con una verga o
dos en la boca, es lo mejor que puedo sentir, me gusta hacerlo bien y satisfacer
a quienes me cogen, eso si, no me gusta hacerlo con mujeres y si estoy con
varios hombres me gusta ser la única y la mejor.
Mi nombre no es necesario dárselo, pero aquí me llamaré pastelito porque
me encanta ser el alma de la fiesta y que todos me coman como más les guste,
hombre que me den crema en la boca y en la cara. Desde siempre mis piernas, mis
pompis y mis senos eran un buen atractivo para muchos hombres. Mi primer novio
era mucho más grande que yo y me chupaba y me manoseaba los senos en el jardín
del pueblo, en un lugar oscurito hasta que me salían lagrimas y entonces me iba
corriendo a mi casa, pero me gustaba. Para agradarle usaba blusitas de
botoncitos y playeritas, luego empezó a agarrarme mi conchita sobre el pantalón
o la falda, hasta que un día me alzó la falda y me metió el dedo y entonces
terminé con el, me dio miedo, pero después yo misma comencé a hacérmelo
sola.
En ese tiempo me hice muy coqueta, creo que hasta un poco exhibicionista, me
gustaba que me vieran mis maestros y mis amigos, que me chulearan en la calle y
era muy juguetona, hasta que un día que mi papá me mandó a dejarle un dinero a
su compadre y se aprovechó de mi. Yo no dije nada en la casa pero como no me
cuidé, aborté y me fui a estudiar enfermería.
Luego tuve dos hijos de diferentes padres, hasta que terminé la escuela y fui a
hacer mi servicio. Creo que fue en ese tiempo en que empecé a hacerme así como
soy, me encanta el sexo, no puedo estar quieta, me encanta la verga y siempre
ando buscando la forma de satisfacerme. Hasta la fecha me gusta masturbarme,
siento rico, pero no se compara tener una buena verga penetrando mi vagina,
bueno y todo lo demás. Después me junté con un hombre con quien tuve tres
hijos pero me abandonó y desde entonces he tenido infinidad de experiencias
sexuales con muchos hombres, desde ligues y cogidas rapiditas hasta sexo en grupo
y orgías.
En esta ocasión voy a comenzar con el relato de cómo me sedujo el compadre de
mi papá, porque realmente, yo quise y me gustó. Resulta que cuando llegué a
su casa estaba solo, su esposa que es mi madrina de primera comunión no estaba
porque tenía una estética y estaba trabajando.
El estaba tomando y me recibió muy amable, hasta me mandó por cervezas y unas
colers que me dio a tomar, sabían dulcesitas y me las tomé las seis. Me dijo
que me sentará y lo hice en un sillón y me di cuenta que se me veían los
calzones pero pensé que no había problema, entonces el comenzó a decirme que
estaba muy bonita y cosas así, luego me dijo que me quería tomar mis medidas
para regalarme un vestido, me subió a la mesa y así me empezó a tocar los
senos y las piernas y yo me mojé luego. Sus manos callosas comenzaron a tocarme
los tobillos y subieron por mis pantorrillas, luego siguió con mis muslos que
me acariciaba muy bonito y se siguió hasta mis nalgas. Con una mano me agarró
mi conchita y con la otra mis nalgas y así comenzó a besarme las piernas y las
nalgas, luego me acostó en la mesa y se puso a chuparme las chichis y la boca.
Cada vez que me preguntaba que si me gustaba le decía la verdad, si me gustaba
y me deje manosear hasta que me quitó el calzón y comenzó a desvestirme. Me
chupó mi conchita hasta que se cansó, me decía que estaba muy sabrosa y así
me vine en su cara. Luego me cargó y me llevó a su recámara, había cosas de
su mujer, pero me acostó y yo solo cerré los ojos.
Aunque era un hombre chaparrito, pelón y panzón, tenía mucha fuerza y cuando
me agarró las piernas y me las abrió ya no me pude safar, se subió sobre mi,
sentí se verga en la entrada de mi vagina y quise cerrar las piernas, pero su
embestida fue directa y me la metió hasta el fondo pues estaba bien lubricada.
Se quedó quieto y me preguntó que si la sentía, claro que le dije que si y
entonces me dijo que me pusiera flojita y me la empezó a mover adentro. Me
besaba en la boca y me chupaba los senos mientras me manoseaba por todos lados.
Luego se puso a meterla y a sacarla bien rico, me dolía pero me gustaba.
Yo me quede quietecita, me estaba gustando y entonces me la sacó, la tenía
llena de sangre y eso lo excitó más, me la volvió a meter y se vació en mi.
Cuando terminó me dijo que estaba muy buena y que si lo hacía más seguido me
iba a gustar. Yo me quedé quieta y el me siguió besando y manoseando y luego
me volvió a coger, me puso las piernas en sus hombros y me lo hizo mejor. Yo
sentí las dos veces su eyaculación y cuando me la sacó me toqué y palpé
por primera vez el semen viscoso de los hombres. Me dio trescientos pesos y me
dijo que me fuera a mi casa. Durante dos días sentí un poco de dolor en mi
vagina y cuando caminaba no podía cerrar bien las piernas, sentía que todavía
la tenía adentro.
Mi novio que se llamaba Sergio, me seguía fajando todas las noches y además de
mamarme las chichis, lo empecé a dejar que me agarrara todo y que se masturbara
con mis pompis. El fue el primero en meterme sus dedos en la vagina y el culito.
El amigo de mi papá me siguió buscando y una noche me encontró en el jardín
con mi novio y me estuvo esperando hasta que el se fue. Yo estaba espantada
porque ya sabía para que me quería y así fue, me alcanzó antes de llegar a
la casa y me llevó a una barranquita, ahí me desvistió y me cogió como
quiso, me chupo toda, desde las pantorrillas hasta la boca y los oídos y me
hizo que le agarrara la verga con las manos, luego me la puso entre las chichis
y me la estuvo restregando, estaba como loco. Me penetró dos veces de a perrito
y me rompió mi colita a la fuerza y ahí se vació esa vez. Me dio dinero y me
acompañó a la casa, mi mamá estaba en la puerta esperándome y le dijo que me
había encontrado sola y por eso me había acompañado.
Comencé a ser más fácil con mi novio y una noche le agarré la verga sobre el
pantalón mientras me mamaba las chichis, el se la sacó y me dijo que se la
sobara; así comencé a masturbarlo todas las noches. Llegaba a la casa a
lavarme las manos y mi ropa porque siempre se limpiaba en mi. El me metía sus
dedos en la vagina pero no era igual, era brusco y no sabía hacerlo bien.
En esos días el amigo de mi papá comenzó a trabajar de chofer y una noche me
alcanzó y me hizo que me subiera, me llevó a las afueras del pueblo y me volvió
a coger. Ese día sentí la diferencia de estar con alguien con experiencia,
debo aceptar que aunque viejo y feo, me lo hacía mejor que mi novio y me dejé
nuevamente, ese día me agarró del pelo y me puso la cara sobre su pene, me
dijo que se lo besara y así comencé a usar la boca. Terminé mamándosela y
cuando eyaculó, me vomité en la camioneta.
Pasaron varios días y sentí la necesidad de ver al amigo de mi papá y fui a
su casa sabiendo que no estaba mi madrina. Ese día me enseño a mamársela y me
cogió muy rico, con mis piernas en sus hombros y por primera vez monté a un
hombre. Como siempre me dio dinero y me dijo que me esperaba al día siguiente y
así pasamos como tres semanas. En la tarde estaba con el y en la noche con mi
novio. A mi novio también se la empecé a mamar y le pedía que me metiera sus
dedos hasta que le mojaba la mano.
Un día empecé a tener problemas, deje de menstruar, me di cuenta que estaba
embarazada y como jugaba mucho voleibol, un día choqué con una compañera y caí
sentada, de ahí me llevaron a un hospital y aborté. Mis papás casi se
infartan y mi novio ya no quiso saber nada de mi. Así fue que decidí irme a
estudiar enfermería a otra ciudad. Otro día les mandaré la segunda parte.
Hasta pronto.