Yo enseguida
me hice conocida de las enfermeras, las que vestidas con su túnica blanca,
faldas cortas... debajo de la cual se notaba que sólo llevaban la ropa interior
Tiempo
después de lo que les conté en el relato anterior, conversando con Tamara, me
comentó que por unos días no íbamos a poder vernos, yo por supuesto le
pregunté por qué, a lo que me contestó que era porque a su padre le tenían
que realizar una pequeña intervención quirúrgica, que aunque no era nada
importante sí tendría que estar internado unos días y ella así como su
hermano y su madre lo querían acompañar esos días. Yo enseguida me ofrecí
para lo que me necesitaran, y además le dije que como su amiga (y más que eso,
su amante) también los iba a acompañar y estar junto a ellos por ese tiempo.
Por lo tanto el día que internaron a su padre todos estuvimos allí en el
sanatorio para acompañarlo y además como tenía habitación privada no había
problema en que estuviéramos con él hasta última hora.
Yo
enseguida me hice conocida de las enfermeras, las que vestidas con su túnica
blanca, faldas cortas debajo de la cual se notaba que solo llevaban la ropa
interior, y como además todas eran muy jovencitas estaban preciosas y sobre
todo una de ellas que se llamaba Clara pero como era la más joven de todas le
decíamos Clarita. Ella no tenía un cuerpo exuberante pero si muy bien formado
y proporcionado y lo más lindo que tenía era su culito respingón el cual al
caminar se contoneaba graciosamente.
Tamara y
sus padres estaban muy unidos pues según ella me contó su padre era quien la
había iniciado en el sexo a muy corta edad, y lo mismo había hecho su madre
con su hermano. Y aunque los padres de Tamara tenían una muy buena relación
sexual también disfrutaban manteniendo sexo con sus hijos e incluso a veces
disfrutaban del mismo los cuatro juntos.
Un día
llegué al sanatorio más temprano que de costumbre y me sorprendió no ver a
Clarita y como tenía confianza con todos en el sanatorio me dirigí al la
habitación donde las enfermeras se cambiaban de ropa. Cual no fue mi asombro
cuando veo a Clarita totalmente desnuda y masturbándose y jadeando haciendo ver
el grado de calentura que la dominaba. Yo no sabía a que se debía que
estuviera tan caliente pero viéndola así me excitó también a mí y le dije -¿Quieres
que te ayude?- y sin esperar respuesta me acerqué a ella y después de
acariciarle la concha, empecé a meter mis dedos en ella. Clarita se echó hacia
atrás y me dejó hacer y yo sin poderme contener besé y chupé aquella
conchita la cual tenía un gusto muy rico hasta hacerla llegar al orgasmo. Luego
ella me devolvió lo que yo le había hecho y se ve que a pesar de su corta edad
no era la primera vez que lo hacía porque era una experta moviendo la lengua,
con la que recorrió mi vagina toda por dentro y yo también llegué al orgasmo.
Después de esto nos vestimos y salimos de esa habitación pues hasta ese
momento habíamos tenido suerte de que nadie nos descubriera, por lo tanto ella
fue a continuar con sus tareas y al ratito yo salí como si no hubiera pasado
nada, no fuera cosa de que se dieran cuenta de lo que había pasado y pasara a
mayores. Claro que no quedé satisfecha y creo que Clarita tampoco con tan poco
rato pudiendo gozar junto a ella pero esperaríamos la oportunidad en que pudiéramos
estar juntas de nuevo. Entretanto la intervención del padre de Tamara salió
muy bien por lo que todos estábamos muy contentos y Tamara me propuso
festejarlo. Yo ya me imaginaba la forma en que lo íbamos a festejar por lo que
le propuse a Tamara invitar a nuestra fiestita a Clarita, lo que ella aceptó
enseguida pues por lo visto también Clarita le había resultado atractiva con
esa carita y ese cuerpito de nena pero como yo había podido probar, con la
experiencia de toda una mujer.
¿Sabe que puede
agrandar su pene usando sólo unos simples ejercicios y técnicas?
Todo lo que necesita son sólo unos pocos minutos al día y los
resultados son permanentes. Puede parecer difícil de creer, pero
funciona. Este método es 100% Natural, sin Bombas de vacío, Píldoras
o aparatos mágicos, y por supuesto sin Cirugía. Algunos hombres han
experimentado aumentos de hasta 10 cm.! Lo mejor de todo es que la
mayoría de ellos obtienen resultados dentro de las primeras 2 ó 3
semanas.
Después
de decidir invitar a Clarita concertamos encontrarnos en casa de Tamara una
noche en que Clarita no tuviera guardia lo que ocurrió al otro día. Por suerte
íbamos a estar solas y de esa forma nadie nos iba a molestar y podríamos hacer
lo que quisiéramos y hasta cualquier hora pues la madre y el hermano de Tamara
se quedarían en el sanatorio lo que nos daba entera libertad.
Clarita y
yo llegamos juntas y ya Tamara nos estaba esperando y estaba preciosa, llevaba
puesta una bata transparente y bajo la misma un conjunto de ropa interior
compuesto por una tanga diminuta y un soutien que dejaba notar sus redondas y
erguidas tetas. Clarita y yo no perdimos tiempo y nos desnudamos en un instante
para luego pasar a desnudar a Tamara la que se dejó hacer sonriendo
alegremente. Apenas quedó desnuda yo empecé a recorrer con mi lengua ese
cuerpo que tan bien conocía y lo mismo hizo Clarita llegando con nuestras
lenguas hasta su concha y ambas pugnábamos por meter nuestra lengua en ella y
tuvimos que turnarnos para hacerlo. Tamara gemía y nos pedía –Por favor no
dejen de chuparme la concha, quiero a las dos adentro mío – Por lo tanto no
nos detuvimos y en pocos minutos Tamara tuvo un orgasmo que gozó como una loca.
Yo tampoco me quería perder las caricias de Clarita por lo que me acosté boca
arriba y tomando su cabeza entre mis manos la fui acercando hasta mi raja e hice
que me la lamiera a lo que ella no se resistió y lo hacía tan bien que yo no
lograba imaginar con quien había aprendido, pero me estaba haciendo gozar y
pronto también llegué al orgasmo. Como Clarita todavía no había tenido su
orgasmo, Tamara y yo no la íbamos a dejar con las ganas, por lo tanto cada una
de nosotras tomó un consolador y mientras Tamara se lo metía en la concha yo
le metí el otro por el culo y los metíamos y los sacábamos en tanto Clarita
nos pedía –No paren, más fuerte, más rápido – hasta que se corrió
deseando y pidiendo más y más. Luego de esto seguimos un rato acariciándonos,
besándonos y jugando con los consoladores y nos corrimos un par de veces más.
Después dimos por terminada la fiestita durmiéndonos abrazadas unas a otras.
Al día
siguiente me desperté tarde por lo que Tamara y Clarita ya se habían ido. Me
vestí y fui hacia el sanatorio. Llegando al mismo me dirigí a la habitación
del padre de Tamara para ver como estaba. Abrí la puerta y me encontré con
algo que me encantó, Tamara estaba en cuatro patas y su padre le metía la
polla por la concha para luego sacarla y metérsela por el culo y luego volver a
metérsela en la concha alternando los dos agujeros y lo mismo hacía su hermano
con su madre, a la vez que por la posición ellas quedaban enfrentadas lo que
aprovechaban para besarse apasionadamente. Yo me hubiera querido unir a ellos
pero me retiré discretamente porque comprendí que deseaban gozar en familia.
Tampoco me quedé a verlos porque me hubiera corrido. Por lo visto el padre de
Tamara estaba completamente recuperado. Ese mismo día por supuesto, le dieron
el alta.